SALUDCOOP

UNA MUERTE ANUNCIADA?

El reciente anuncio del ministro de salud (ver diario El Tiempo, Noviembre 28, 2012, página 12), sobre la existencia de solo dos opciones para SALUDCOOP, a saber: sanearla y devolverla a los dueños, algo, según el ministro, inaceptable para la opinión pública, o liquidarla, parece la confirmación de los rumores en el mercado sobre la liquidación de SALUDCOOP. Curiosamente en el mismo artículo se menciona que el gobierno proveerá un salvavidas más a CAPRECOM por valor de $60,000 millones.

Hoy 3 de Diciembre sale un aviso de página entera en El Tiempo recordando al Presidente de la República que SALUDCOOP da empleo a 34,000 trabajadores,  atiende a 6.5 millones de usuarios, tiene deudas con el sistema financiero y cuenta con 4.500 proveedores y prestadores de salud.

El Sr ministro seguramente tiene mucha más información que el ciudadano de a pié, pero, también para el ciudadano de a pié es claro que cuando de bancos privados y otras entidades oficiales se trata siempre hay recursos, así se necesite crear impuestos específicos como el cuatro por mil.

Parecería una falta de imaginación el reducir olímpicamente a dos opciones la suerte de SALUDCOOP, una franquicia con 6.5 millones de usuarios y un servicio en marcha con planta y equipos, seguramente de un valor considerable, cuya liquidación parecería, entonces, un desperdicio.

Peor aún, abrogarse la lectura de la opinión pública en cuanto a que sea inaceptable el saneamiento de SALUDCOOP. Uno pensaría que si se puede sanear y los dueños actuales u otros futuros cubriesen el faltante, o pagasen un valor de mercado, se haría un servicio excelente a la salud en Colombia.

Para el ultra-capitalismo, bien vale más un banco que una EPS. Para el común de los mortales, sin embargo, vale más el buen servicio de salud que todos queremos. Consecuentemente, no deben ahorrarse esfuerzos por sanear el sistema y hacerlo viable.

No es fácil entender este galimatías de la salud en nuestro país. Pero uno no deja de preguntarse quién en Colombia hubiera construido las docenas de clínicas que tiene en funcionamiento SALUDCOOP. Es difícil creer que la ley impida a quién presta servicios de salud construir instalaciones y comprar camas y otros equipos hospitalarios. Quizás estemos ante interpretaciones exageradas de la norma que contribuyen a paralizar y hacer inviable el sistema.

Para los analistas de riesgo, cuyo último objetivo es contribuir a la sostenibilidad de las empresas, es doloroso enterarse de una empresa en liquidación. Es un poco sentir que hemos fallado todos por no contar con sistemas gerenciales del riesgo que permitan, al más alto nivel, interiorizar los riesgos y gestionarlos con planes adecuados.

Con frecuencia, hablando con ejecutivos cuyas empresas están en procesos de intervención o liquidación, se oyen lamentosporque no contaron con instrumentos que les hubiesen permitido identificar, evaluar y gestionar los riesgos, pues, sea por ignorancia, omisión o dolo, terminan por afrontar las consecuencias de ley.