EL COLAPSO DE LAS PRUEBAS PISA

La lentitud proverbial de nuestro sistema político-administrativo para implementar cambios se pone de manifiesto ante los indicadores de calidad de la educación secundaria que evidencian el retroceso del país en las pruebas Pisa.

Nuestro sistema de educación enciclopédico, amañado del modelo Francés, seguirá produciendo malos resultados, aunque caer de tan bajo nivel sea difícil. Es inadmisible que nuestros, estudiantes de secundaria soporten currículos de 14 o más materias por año. Algunas de esas materias tienen horarios semanales y, si caen en lunes, es muy poca la cobertura debido a los feriados.

Más importante que enseñar conceptos y datos, es que los estudiantes aprendan a aprender y esto no se logra atiborrando la mente con información, que, de todas maneras, ya está disponible en el internet.

Por eso propongo dos cambios sencillos y de fácil implementación:

- El primer valor deber ser el nacionalismo sano. Cantar el himno nacional con la mano en el pecho al comienzo de la jornada y que se practica en muchos otros países, es una forma excelente de entender que ante todo somos una comunidad con un destino común irrevocable.

- El pensum debe reducirse a cuatro, máximo ocho materias por año,  centrado en el desarrollo de habilidades en ciencias naturales, lenguaje, sociales y matemáticas. Se debe incluir un idioma extranjero, preferiblemente Inglés o Portugués. El presidente Norteamericano Nixon decía que América Latina irá para donde vaya el Brazil.

Para un ingenuo y neófito en temas de educación, las dos propuestas parecen fáciles, pero los expertos me dicen que, sobre todo el segundo punto, tiene mucha resistencia.

Necesitamos un ministro de educación revolucionario o un gobierno revolucionario que simplifique nuestro sistema político administrativo, empezando por la constitución nacional, otro engendro de nuestro enciclopedismo. El riesgo es cada vez mayores trabas administrativas al gran potencial de nuestra nación.