PLANEAR EL FUTURO

Los recientes cambios a la autopista del sol en el tramo Villeta Guaduas, que se estima retardará en seis años la conexión con la costa atlántica, son una muestra más de la necesidad de planear mejor el futuro, el cual obviamente es incierto. Cómo planear el futuro, cómo pre-ver para no tener que lamentar?

 

Hablando de la incertidumbre de algún asunto en una de sus películas, decía con razón el filósofo Mexicano Mario Moreno, mejor conocido como Cantinflas, que puede que sí o pueda que no, pero que lo más seguro es que quien sabe.

Esta previsión del futuro se vuelva importantísima cuando de leyes se trata por los costos implícitos en dichas leyes. Veamos…,  en el área de la legislación tributaria, los contadores públicos, entre cuyo gremio me encuentro, nos esforzamos por aplicar correctamente la norma del impuesto a la equidad CREE, un impuesto que reemplaza las contribuciones parafiscales al SENA y al ICBF, además de las contribuciones al régimen de salud. Este cambio, en apariencia inofensivo, está resultando costoso de implementar para las empresas pues es, en la práctica, una nueva estructura impositiva (paralela a la del impuesto a la renta) que resulta en todo un andamiaje de regulaciones y trámites en crecimiento continuo. Cabe entonces la pregunta de que si se esperaba un impacto neutro en el recaudo, entonces paraqué engendrar una parafernalia de procedimientos engorrosos y desgastadores de un alto costo administrativo, seguramente no bienestudiado antes de la creación del dicho impuesto.

Procedimientos desgastadores para reguladores y súbditos, pero sobre todo para los contadores, encargados de satisfacer las necesidades, muy justas estas (pero no siempre los procedimientos), de la DIAN. El contador debe lidiar también con el IMAN, el IMAS, el impuesto al consumo, diversas alternativas para la retención, la implementación de las NIFF, etc…  Contador que no se vuelva ratón de biblioteca, estará dando palos de ciego.

Muchas revoluciones han tenido su origen en los impuestos. Sin ir muy lejos, la de los Comuneros fue por el impuesto al aguardiente que originó, no otra cosa que una marcha campesina. Quizá hoy los campesinos de la economía industrial y de servicios (incluyendo los gubernamentales), por estar en la base de la pirámide de la información económica, son los contadores.

Se debería entonces mirar el costo de la implementación con mayor detalle antes de implementar los productos. Lo mismo se aplica en la industria. Microsoft, una de la primeras empresas en implementar un mapa de riesgo empresarial en los años 80, dividió la empresa en 12 divisiones para identificar, evaluar y gestionar sus riesgos y así mejorar la eficiencia y sostenibilidad. El análisis de riesgos permitió a Microsoft, por ejemplo, incorporar en los costos del teclado de los computadores, las posibles demandas masiva legales (“class actions”) por eventuales enfermedades del túnel carpiano por el uso del teclado.

Cada vez que busco una dirección en Bogotá, no puedo menos que rajar de la administración municipal que cambió las nomenclaturas de las direcciones, seguramente después de un estudio muy costoso de alguna entidad multilateral. Una parte de Bogotá actualmente refleja doble nomenclatura de direcciones a un costo nunca previsto de tiempo, confusiones, citaciones en documentos de las dos direcciones (antigua y nueva) por años sin fin…