MEDIO AMBIENTE MALHERIDO

Viajar en automóvil de Bogotá hacia Mesitas supone seguir el cauce del río Bogotá y experimentar los nauseabundos olores que produce su caudal antes y después del salto de Tequendama.

En otro escenario del planeta, los viajeros a China se encuentran en muchas ciudades, sobre todo las del interior, alejadas de la brisa marina, con cielos grises producto principalmente de gigantescas usinas de carbón que se aprecian desde las carreteras a la entrada de las ciudades. China generaaproximadamente dos tercios de su energía eléctrica en base al carbón y, debido a los altos niveles de contaminación, algunas ciudades en el noroeste del país como Harbin con once millones de habitantes, debieron paralizar sus actividades por varios días este mes. Este tipo de cierre de ciudades por polución se ha empezado a denominar en la prensa mundial como aeroapocalipse.  

Regresando a este lado del planeta, en Medellín, hace poco colapsó una torre de 22 pisos del conjunto residencial Space, supuestamente por estar levantada en las laderas de la ciudad. También FEDEGAN recientemente reportó que el hato ganadero en Colombia se redujo en medio millón de animales (1.7% de total estimado en 23 millones), en los 2 últimos años, debido al cambio climático que forzó el desplazamiento de 1.6 millones de reses a zonas más altas ante las inundaciones en las zonas bajas.

Colombia, con un gran litoral en dos mares y zonas montañosas dependientes del agua de nevados y páramos, enfrenta, sin duda, un riesgo climático considerable. El agua de Bogotá depende de los páramos vecinos y el río Bogotá es el principal contaminante del Río Madre de la Magdalena. Los signos internacionales y domésticos del apocalipsis que se está engendrando por el abuso del medio ambiente no dejan dudas sobre la necesidad de tomar acciones preventivas y curativas al respecto.