MAPA DE RIESGOS DE COLOMBIA. CÓMO VAMOS?

En anteriores publicaciones hemos bosquejado posibles áreas, categorías y eventos de riesgo en el país y avanzado el año, abril ha sido particularmente rico en eventos.

El primero es el gran riesgo social, político y económico que genera una constitución nacional descuadernada y confusa como lo evidencia el desbarajuste institucional encarnado en el pleito de la destitución (ahora restitución) del alcalde Petro, evento que pone de manifiesto otra debilidad de la constitución, cual es la desigualdad ante la ley, pues solo una institución tan poderosa como la alcaldía de Bogotá ha podido defenderse de la procuraduría. Hay más de 1,000 funcionarios públicos que no contaron con los recursos suficientes para defenderse como lo hace Petro.

El segundo evento se refiere a los riesgos ambientales implícitos en la alta probabilidad (cercana al 70% según datos recientes), del fenómeno del niño que acarreará probablemente una prolongada sequía, la cual de darse, demandará aún mayores recursos que los ya comprometidos bajo amenazas de paro.

Y finalmente, el daño en la Planta Weisner de la EAAB que privó de agua a la mitad de la ciudad. Fueron tan solo las guayas aceradas de dos de las compuertas que se rompieron, pero cuántos de los muchos productos y procesos de las empresas de servicio público de Bogotá pueden fallar en el futuro?

Urge que seamos vigilantes para identificar, evaluar y gestionar los riesgos, elaborando mapas de riesgos de entidades, productos, procesos o servicios (según sea el caso), que nos permitan avanzar por el camino del progreso sin mayores traumatismos.