LÉASE A SÍ MISMO

Somos buenos para mirar la viga en el ojo ajeno, pero se nos dificulta escuchar las
voces interiores y otros avisos que nos envían nuestro cuerpo y nuestra mente, a
medida que avanzan en un proceso de madurez que termina en la muerte.
Un joven preguntó a un adulto mayor sobre cómo estimar la duración de su vida y el
adulto le respondió que le preguntara a su inconsciente. Otra pregunta que
frecuentemente hacemos es: ¿en qué momento llegamos a la plenitud de la vida física
y mental? Algunos estiman que la plenitud sexual se alcanza en la década de los veinte,
la física en los treinta y la mental en los cuarenta. Y como la mente parece ser la última
en deteriorarse, siempre existirá una brecha entre lo que creemos poder hacer y lo
que realmente hacemos.
Leerse a sí mismo, aunque es un acto de yo con yo, surge de nuestra facultad de
reflexionar sobre nosotros mismo, es decir, el acto de tomar conciencia de nuestra
unicidad y de la capacidad de tomar decisiones y hacernos dueños de nuestro propio
destino.
Para mejorar la lectura de sí mismo, le sugerimos estas recomendaciones:
o Desarrolle el hábito de la meditación diaria para a conocerse a sí mismo y
ubicarse en el entorno de manera adecuada. Una meditación matutina sobre
temas trascendentales como Dios, las virtudes, la familia, las actividades
profesionales, etc. que se complemente con el examen diario de conciencia
antes de ir a dormir, mejorará su capacidad de control y desarrollará su
inteligencia emocional. Siempre tenga presente los factores críticos de la salud
mental: el trabajo, la familia, la religión y la pertenencia a un país.
o Use preferiblemente las tres medicinas naturales: el aire, el agua y el sol.
Considérese a sí mismo como su propio médico, pues solo Ud. experimenta los
síntomas y considere al médico como un asistente personal para los cuidados
en salud, lo cual hará que Ud. sea más responsable de sí mismo y aumentará el
conocimiento de su propio cuerpo. Le puede ser útil llevar un diario de su salud
en que también registre aspectos nutricionales.
o Practique los elementos básicos de una larga vida: la fe, el optimismo y una
nutrición y ejercicio físico adecuados.
o Y a todo lo anterior añada la virtud básica de la moderación como guía
fundamental de su pensar y estilo de vida
Lo anterior no necesariamente lo hará más rico, pero seguramente le proveerá de
mayor paz y satisfacción personal