FUTBOL Y LA TRANSPARENCIA

Los triunfos de nuestra selección que estamos disfrutando en el mundial de futbol Brasil 2014 no impiden observar la poca transparencia del juego cuando comparamos las decisiones del árbitro contra lo que vemos en el televisor. El árbitro solo tiene un ángulo de visión dependiendo de su ubicación en la cancha, mientras las múltiples cámaras de T.V. producen varias versiones de lo sucedido, por lo cual, la perspectiva del árbitro es menor a la de las tomas de la T.V.

La FIFA sigue renuente a implantar un sistema en el cual los equipos cuestionen las decisiones de los jueces tal y como opera en el basquetbol, futbol americano y tenis, en donde el “challenge”  o cuestionamiento a las decisiones del juez se dirimen mediante la observación de los videos pertinentes.

Permitir el uso de las tecnologías actuales para dirimir cuestionamientos traería una mayor transparencia la futbol y, por tanto, más disfrute a los espectadores y una disminución del juego sucio y las subsecuentes lesiones, pues los jugadores sabrían que están más expuestos a sanciones.

Los riesgos de pérdida de clientes del futbol profesional hoy parecen mínimos, pero sin duda, en un mapa de riesgos del espectáculo futbolero, la transparencia aparecería como un riesgo importante, pero de muy fácil mitigación. Es igual en la política y la economía, donde una forma de mitigar los riesgos de corrupción y malos manejos es incrementar la transparencia mediante prácticas reconocidas de buen gobierno.