EL QUE VA DESPACIO, LLEGA LEJOS

A mayor velocidad, mayor riesgo de descarrilarse, sobre todo en las curvas y  tramos peligrosos. Andar despacio permite identificar, evaluar y gestionar las circunstancias que se van presentando.

Esto viene a cuento porque en los 12 años correspondientes a los 3 últimos periodos presidenciales, Colombia recuperó la senda de un crecimiento, que esperamos sea sostenible. A Uribe se le abona que devolvió la confianza y recuperó la seguridad en un momento en que todo parecía perdido y Santos, por otra parte, ha podido construir sobre esas bases.

Y así, aunque estas últimas administraciones han sido positivas para el país, ahora lo importante es que no se desborden las pasiones alimentadas por la soberbia (ansia de poder), no sea se descarrile el país.

Seguir creciendo a entre 4% y 5% anual nos llevaría a duplicar el ingreso por persona en 15 o 20 años, lo cual aumentaría el empleo y disminuiría la pobreza. La mayoría silenciosa desea estabilidad y progreso sostenible, lo cual es más probable de lograr con políticas de centro que sean inclusivas y en un ambiente de distensión al cual todos debemos contribuir.