CONTRA LA CORRUPCIÓN, FORTALECER LAS INSTITUCIONES Y NO ESCUCHAR A LOS POPULISTAS

(Fortalecer las instituciones es tarea de todos y una buena manera de hacerlo es
denunciar a los corruptos)
En una reciente mesa redonda sobre la corrupción, escuché a los más jóvenes
proponer una movilización general e inmediata e incluso a los más radicales proponer
una paralización general. Yo me limité a expresar que todo eso de nada sirve sino se
fortalecen las instituciones, lo cual afortunadamente ya está haciendo el nuevo fiscal
Néstor H. Martínez, quien en poco tiempo tiene mucho para mostrar, equivalente a
más de lo que sus antecesores lograron en períodos completos.
Entiendo que una de las primeras tareas del Dr. Martínez fue la distribución de un
prendedor a todos sus funcionarios con la leyenda “cero corrupción”, porque antes de
mirar el ojo ajeno hay que mirar el propio, tal y como ha sido ya el caso con el fiscal
anticorrupción y otros casos precedentes.
Todos sabemos que todavía falta mucha tela por cortar y que la feria de contratos a la
que tienen acceso prestantes figuras políticas y funcionarios de los distintos poderes
del estado, (por ejemplo, el congreso donde se autoriza el presupuesto de la nación),
sigue generando mucha riqueza ilícita que se traduce en ineficiencia estatal y mayores
impuestos a los contribuyentes, que, a su vez, nos empobrecen a todos y desmoralizan
la ciudadanía.
No me cabe duda, el Dr. Martínez es uno de los mejores, sino el mejor jurista del país, y
sus logros y experiencias, entre otros como superintendente bancario (ahora
financiero), le permiten atar muchos hilos y descifrar muchas maromas.
No somos tan tontos los colombianos como para no ver la riqueza exagerada y
escandalosa en manos de políticos y contratistas del estado y tanto gasto en dinero
efectivo que cuestionan el origen del mismo. Afortunadamente este fiscal se está
haciendo las mismas preguntas y sabe en dónde encontrar respuestas.
La indignación ciudadana debe generar un mayor número de denuncias ante las
autoridades, que, al demostrar mayor eficiencia, generan, a su vez, mayor confianza en
los ciudadanos, lo cual, es de esperar, nos lleve a una mejora continua.
Fortalecer las instituciones es tarea de todos y una buena manera de hacerlo es
denunciar a los corruptos. El estado deber también mejorar su eficiencia. Yo estoy,
entre muchos más, de acuerdo con la reducción del número de congresistas, aunque la
reducción en sí no garantice mayor transparencia. Sin embargo, reducir a cien los
miembros de ambas cámaras sería un mensaje claro de cero tolerancia a la
ineficiencia y corrupción, además de representar un ahorro significativo en los gastos
de funcionamiento del congreso y sentar un precedente necesario de austeridad en el
manejo de la cosa pública.

Es tarea de todos mitigar los crecientes riesgos políticos y sociales que se originan en
la corrupción y la ineficiencia estatal.