COMPETIVIDAD, INNOVACIÓN Y COOPERATIVISMO

En un seminario reciente sobre gestión de cartera organizado por ASCOOP y con la participación de IRIESGO, surgió la inquietud de qué pueden hacer las cooperativas en un medio ambiente cada vez más competitivo, toda vez que las economías de escala que manejan los bancos les permiten ofrecer crédito a tasas más bajas, los subsidios gubernamentales a préstamos de vivienda, de los cuales el sector cooperativo está excluido, amén de la Ley 1527 del 2012 (de libranzas), que incrementó la competencia esa área.

Dos factores críticos de la competividad son la eficiencia y el servicio al usuario, de tal manera que la primera tarea es poner la casa en orden. Se aplican los buenos principios de gobernabilidad? El consejo cuenta con miembros capacitados para ejercer las funciones como junta directiva de una entidad competitiva? Hay sistemas de control interno y de manejo de riesgo, incluyendo la elaboración de un mapa de riesgos? Es el servicio al usuario la prioridad gerencial? Saben todos los funcionarios que su sueldo lo pagan los usuarios? Son los temas del servicio al cliente los primeros en las reuniones del consejo?

La Supersolidaria ha iniciado la implementación del sistema de administración de riesgos en el sector solidario desde Enero de este año con la circular externa 003 sobre riesgo de crédito y, por otra parte, sin usuarios no hay cooperativa. Ordenar la casa, pues, supone vencer la inercia y, aunque inicialmente hasta pueda resultar un poco caro, después veremos los frutos y se nos convertirá en parte de la rutina.

Dicho lo anterior, el cooperativismo en Colombia es un sector conservador, tradicionalmente centrado en el sector de intermediación financiera (crédito, ahorros y seguros). La mayor incursión del sector cooperativo, fuera de ahorro y crédito, fue en servicios de salud, con resultados no muy agradables ya conocidos por todos.

El balance actual de las cooperativas de ahorro y crédito se parece mucho al de los bancos hace cuarenta años, es decir, la mayoría de los activos, por encima del 80%, está compuesto por cartera y, consecuentemente, la generación de ingresos es mayoritariamente por intereses. La banca ha evolucionado grandemente estos últimos cuarenta años y a Marzo 31/13 la cartera de los establecimientos bancarios representa el 67.5% del total de los activos, versus el 86.8% para las entidades cooperativas de carácter financiero. Aún más, el crecimiento anual del rubro inversiones para los bancos a Marzo 31/13 fue del 17.3%, versus el 3.9% para las entidades cooperativas de carácter financiero[i]. Para las entidades supervisadas por la Supersolidaria, la cartera representa el 82% del total de activos a Febrero del 2013. Los bancos siguen ganando terreno. Según el informe “Inclusión Financiera” de la Asobancaria, en el 2012 alrededor de 1.1 millones de colombianos se bancarizaron, para un total de 21 millones, o el 67% de la población económicamente activa.

Qué hacer para competir con entidades de mayor capital, de cobertura nacional y con amplio respaldo gubernamental, tal cual sucedió cuando se implementó el cuatro por mil para su rescate?. Los bancos juegan un papel crítico como intermediarios y a los mayores se les considera muy grandes para dejarlos quebrar. No es los mismo con las cooperativas, especialmente las pequeñas, para las que, por ejemplo, la posibilidad de llegar a captar ahorros es muy lejana bajo la reglamentación actual.

Se hace necesario innovar, que para las cooperativas se traduce en entrar en nuevos negocios bajo el actual marco normativo. Si en el sector financiero las limitaciones regulatorias hacen difícil competir, pues existe todo un universo en otros sectores de la economía donde la principal dificultad es la falta de capital y mano de obra calificada. Con esto se abre un gran interrogante sobre el sector a seleccionar para invertir. La respuesta es preguntarnos qué hacen o saben los socios de la cooperativa, para lo cual es necesario levantar un inventario de las actividades de los asociados. Para algunos la respuesta es fácil, p.e. una cooperativa de maestros enseña. Entonces podrían competir en la educación. Una cooperativa de 10,000 maestros podría estudiar la factibilidad de establecer un colegio cooperativo. Y así sucesivamente… Para otras cooperativas, la respuesta puede estar en la multi-actividad, pero lo importante es hacer el inventario de habilidades y tener un plan del negocio que incluya un estudio de mercadeo y hacer la planeación financiera. Luego invitar a los socios que quieran participar. La cooperativa incluso puede financiar los aportes si tiene exceso de liquidez que ahora es frecuente ante la dificultad de colocar préstamos por la dura competencia de los bancos.

Las cooperativas debemos mirar nuestro entorno y ver las ventajas competitivas de donde estemos ubicados. Tenemos una Universidad tecnológica en el área con la que nos podamos asociar en investigación y desarrollo de negocios tecnológicos? O es nuestra región rica en bio-diversidad o producción agrícola que nos permita entrar en esos rubros?.

Involucrar a los asociados para generar ideas de negocios…, promover reuniones por grupos afines para desarrollar ideas. No es fácil, pero debemos intentarlo para contribuir a la generación de empleo y al progreso del país. Al fin, somos entidades del sector solidario y qué mejor forma de solidaridad que crear puestos de trabajo. El ejemplo del Grupo Mondragón de España y de otros grupos locales como Colanta nos dice que sí es posible.

Finalmente, perder el miedo a posibles fusiones con otras entidades afines. Si las dos entidades tienen la casa en orden, no hay porqué temer a ganar economías de escala que permitan una mayor competividad.