LA AMBICIÓN DESMEDIDA Y LOS MÁRGENES DE INTERMEDACIÓN

El que mucho abarca poco aprieta, dice el refrán. Si el arquero supiera hasta donde puede tensar el arco antes que se rompa…

Las posiciones dominantes del mercado con frecuencia generan una ceguera auto - infligida que se niega a asumir posiciones más razonables en términos de costos al consumidor. En nuestro sistema capitalista a la Colombiana, a payada ofrecida, papaya comida. Cuando es mi turno, yo te exploto, y cuando es el tuyo, tú me explotas.

En general, nuestra cultura es baja en respeto al consumidor. Hace unos dos años,  llamé a la Asociación de Consumidores preguntando si existe un capítulo que asocie y proteja a los consumidores financieros y me respondieron que ellos solo se entienden con productos físicos como la leche, el pan… Trate Ud. de pasar una calle en que, aunque el semáforo le dé pase, compite con los vehículos que doblan en esa esquina por donde Ud. quiere cruzar…, y su vida estará en peligro.

Los márgenes de intermediación en Colombia están entre los más altos de Latinoamérica y probablemente del mundo. Al respecto recuerdo que a mediados de los 90 cuando la invasión de bancos Españoles hizo creer que los márgenes bajarían, nos dimos con la sorpresa que en pocos años tuvimos nuestra más reciente y cíclica (la anterior fue en los 80) crisis financiera con efectos devastadores para todos.

Ahora estamos en el ciclo alto y los bancos Colombianos grandes se expanden por Centro América, después de la primera década del siglo que fue mayoritariamente de recuperación a los niveles pre-crisis del 1998. Los márgenes siguen altos (alrededor del7%) a pesar de una inflación baja (2%) y, en general, de factores macro-económicos estables. 

Por otra parte, las autoridades hacen bien en exigir mayores provisiones por posibles pérdidas en la carteray otros controles de riesgo en momentos de auge, cuando hay excedentes para fortalecerse, aunque los agentes financieros argumenten que, aunque las tasas del Banco de la República bajen, ellos no pueden hacer lo mismo porque los costos por provisiones han subido.

La Superintendencia de la Economía Solidaria ha iniciado, igualmente, un ajuste al sector cooperativo financiero (bajo su supervisión) para culturizar la supervisión por riesgos y subir los estándares de control, empezando por el riesgo de crédito.

Aplaudimos estos esfuerzos regulatorios; sin embargo, creemos que deberían acompañarse de liberalizaciones que permitan una mayor competividad en la actividad de ahorro y crédito del sector cooperativo, en nuestro criterio la mejor forma de estimular la baja en las tasas de intermediación.

El sector cooperativo de ahorro y crédito tiene una amplia cobertura nacionalrepresentada en 183 entidades de ahorro y crédito bajo la vigilancia de la Supersolidaria, pero este campo de acción podría fácilmente multiplicarse si se permitiese el acceso al ahorro a muchas cooperativas que están imposibilitadas actualmente por las restricciones impuestas a raíz de la debacle financiera de finales de los 90 que redujo el número de cooperativas de ahorro y crédito en aproximadamente un 90% de los niveles pre-crisis.

Una mayor supervisión sí, pero acompañada de mayores facilidades para competir, sería la fórmula ganadora para consumidores, inversionistas y el progreso de todos los Colombianos. Todavía hay mucho ahorro debajo de los colchones o en el sitio equivocado como para que nos demos el lujo de desincentivar formas de ahorro que pueden ser adecuadamente supervisadas por las autoridades. La pregunta es si el ahorro está mejor en el colchón y/ o en manos de algún avivato, o en una cooperativa bajo control gubernamental.