UN VOTO EN BLANCO RIESGOSO

Aunque respetable, no me parece constructivo que dos de los perdedores de la primera vuelta opten por el voto en blanco dando ejemplo de lo mismo a sus seguidores. En la vida cuenta es lo posible, no los ideales y utopías de algunos líderes soñadores de un mejor país de la noche a la mañana con el agravante de querer sus opciones políticas como las únicas válidas. Es precisamente la necesidad urgente de mejorar la eficiencia del estado lo que impulsa a muchos a escoger quien ofrezca las soluciones más prácticas por su trayectoria, formación y carácter dando así la mejor garantía de desarrollar un estado más eficiente. Lo demás son palabras y promesas de campaña.

En estas recientes elecciones fue evidente la madurez política y el sentido común de las mayorías que optamos por mejorar y no por destruir, lo cual, por supuesto, requiere reformas sin espera. Los escándalos de corrupción deben movilizarnos a una mayor participación política para escoger a los mejores y más honestos impulsores del progreso del país en beneficio de todos y especialmente de los más pobres.

A los corruptos se les debe castigar, pero esa es tarea de las autoridades de control que han mejorado mucho recientemente en ese empeño, pero, como en todo, se requiere tiempo.

Ese voto en blanco recomendado por políticos que han disfrutado de altos cargos del estado en el pasado reciente no es convincente y parece más una reacción al desaire de los electores. ¿Y si no, porqué antes invitaban a todos a participar y ahora no? Y sin importar a quien beneficie el voto en blanco, ciertamente no beneficia a la democracia colombiana

También la democracia colombina enfrenta riesgos. Cómo los manejemos a nivel de pueblo depende del sentido común que apliquemos a nuestras decisiones, sin dejarnos llevar de ideologías trasnochadas que a más de un país en Latinoamérica tienen en serias dificultades.